Tyrannosaurus rex

PALEONTOLOGÍA TUROLENSE

 

 

Las evidencias del pasado han llegado hasta nuestros días en forma de fósiles: restos de animales, plantas, huellas, etc, cuya fosilización ha durado millones de años bajo las capas de la corteza terrestre en las que han permanecido enterrados. De su estudio comparativo, su entorno geológico y de la evolución de los seres vivos en la Tierra, desde la aparición de la vida hace 3500 millones de años, se encargan los paleontólogos. De todo este cometido, la Paleontología. Y del estudio de la historia de la Tierra, la Geología.


LOS DINOSAURIOS

Habitaron nuestro planeta mucho antes que el ser humano y evolucionaron en numerosas y diversas especies. En la Península Ibérica llegaron a convivir unas veinticinco especies. Reinaron y dominaron nuestro Planeta durante más de 150 millones de años, desde el Triásico (248 Ma) hasta su extinción en el Cretácico Superior, hace aproximadamente 65 Ma. Desde que el hombre supo de su existencia su fascinación hacia ellos ha ido en aumento.
Los hubo de diversas formas y tamaños, desde el Aragosaurus de 15 metros de longitud hasta el Eoraptor de apenas 1 metro. Unos eran carnívoros (terópodos) y otros fitófagos (saurópodos). Su reproducción era mediante huevos.
Los reptiles voladores, confundidos frecuentemente con los dinosaurios, sólo son parientes cercanos de éstos que desarrollaron estructuras adaptadas para volar. Se extinguieron como los dinosaurios hace 65 millones de años, pero dominaron el medio aéreo durante mucho tiempo, incluso cuando ya había aves.

EN EL TRIÁSICO (245 a 208 Ma), primera división del Mesozoico, vivieron los primeros dinosaurios y aparecieron nuevos animales como los mamíferos (semejantes a pequeños roedores), reptiles voladores, lagartos, reptiles nadadores, cocodrilos, ranas, tortugas, etc. La Tierra estaba compuesta por un sólo supercontinente llamado Pangea, de tal forma que los dinosaurios y algunos otros animales podían recorrer cualquier parte del mundo sobre tierra firme. El clima era cálido y húmedo, y junto a los ríos y lagos empezaron a crecer varios tipos de plantas. Como la hierba todavía no existía y las plantas angiospermas (con flores) todavía no habían aparecido, los dinosaurios y otros animales herbívoros se alimentaban de plantas gimnospermas (sin flores) como las coníferas, helechos bajos y equisetos. Entre los dinosaurios más interesantes de este periodo destacan:

Herrerasaurus
Antetonitrus
Pantydraco

Herrerasaurus (Lagarto de Herrera): Medía entre 3 y 6 metros. Es un saurisquio muy arcaico, con rasgos primitivos en los miembros posteriores, sacro e ilion pero con caracteres derivados en las vértebras y pubis. El primer ejemplar fue descubierto en 1960, en el valle de Ischigualasto. Era carnívoro y se caracterizó por tener posición bípeda, cráneo de unos 30 cm, cuello corto y fuerte, manos con tres dedos ygarras muy desarrolladas.
Antetonitrus (Lagarto del trueno): Este herbívoro cuadrúpedo, descubierto en 1981 en el Estado Libre de Sudáfrica, fue uno de los mayores animales del Triasico. Medía alrededor de 10 metros de largo y pesaba unos 1.800 kilos. Sus cuatro patas eran casi iguales y caminaba muy lentamente; en el quinto dedo tenían una gran garra que tal vez utilizase para defenderse.
Pantydraco (Dragon de Pant-y-ffynnon): Dinosaurio omnívoro perteneciente a un género representado por una única especie de dinosaurio sauropodomorfo basal. Vivió en el Triásico superior (hace aproximadamente 204 millones de años, en lo que hoy es Gales. Medía aproximadamente 2 metros de largo, 60 cm de alto y mantenía postura bípeda.
Eoraptor (Ladrón del amanecer): Vivió hace aproximadamente 230 millones de años en lo que hoy es Sudamérica. Según los paleontólogos es lo más semejante al antepasado común de todos los dinosaurios. Sus medidas aproximadas eran de 1 metro de longitud, 30 centímetros de altura y 10 kilos de peso; por tal motivo es considerado como el dinosaurio más pequeño hallado hasta ahora. Fue un carnívoro de cuerpo pequeño, cuello corto y cráneo pequeño y alargado. Poseía extremidades delanteras largas con manos provistas de cinco dedos y patas con cuatro dedos adaptadas para la velocidad.

Eoraptor
Riajosaurus
Plateosaurus

Riajosaurus (Reptil de La Rioja): Es un género representado por una única especie de dinosaurio prosaurópodo que vivió en el Triásico Superior (215 Ma) en lo que hoy es Argentina. Medía aproximadamente 11 metros de largo y 3 de alto. Su peso estimado era de unas 23 toneladas. Se caracterizaba por tener un cuello poco largo, unas piernas no tan gruesas y patas similares a la de los terópodos y postura cuadrúpeda.
Plateosaurus (Lagarto plano): Fueron de los dinosaurios más grandes que vivieron en el Triásico Superior (hace 215 Ma) en lo que hoy es Europa y Groenlandia. Medían entre 6 y 10 metros de largo y caminaban a dos patas. Se caracterizaron también por ser unos de los primeros dinosaurios herbívoros que vivieron en las exuberantes planicies de inundación de Europa y Groenlandia, donde la vegetación era abundante. Poseían una cabeza pequeña con dientes en forma de serrucho para una correcta trituración de las plantas de las que se alimentaban.

EN EL JURÁSICO (208 a 145 Ma), segunda división del Mesozoico en la escala de tiempos geológicos, la Tierra tenía dos supercontinentes Gondwana en el Sur y Laurasia en el norte, divididos por el mar de Tetis cuya parte occidental se localizaba en el lugar que ocupa ahora el Mediterráneo.
El clima se tornó más húmedo y dio lugar a la proliferación de abundantes bosques templados y subtropicales compuestos en su mayoría por plantas gimnospermas - las angiospermas aparecieron a mediados del Jurásico - como helechos gigantes, coníferas, cicadáceas y gingkos, que a su vez favorecieron la aparición de nuevas especies de dinosaurios consumidores de este tipo de plantas: los dinosaurios saurópodos (fitófagos) con cuello y cola largos, cabeza pequeña y cuadrúpedos, que han sido las mayores criaturas de este planeta Tierra.
En la provincia de Teruel destacan varias especies, entre las que caben citar: el Aragosaurus (primer dinosaurio definido en España, en 1987) y el Galveosaurus herreroi de Galve y el Turiasaurus riodevensis de Riodeva.
Junto a los dinosaurios saurópodos surgieron los dinosaurios terópodos (carnívoros), animales bípedos con las patas delanteras más cortas que las traseras, y cráneo proporcionalmente grande.

Plesiosaurio
Archaeopteryx
Pterosaurio

Pero además de los dinosaurios, hoy sabemos que en este periodo, algunos reptiles se adaptaron a la vida marina (Ictiosaurios y Plesiosaurios) y otros a la aérea (pterosaurios), y que aparecieron las primeras aves, como por ejemplo Archaeopteryx: es el ave más antigua conocida hasta el momento cuyo primer resto, la impresión de una pluma, fue encontrado en 1860 en una cantera de piedra caliza en Solnhofen, Baviera, Alemania. La primera descripción de un esqueleto completo de esta especie fue publicada en 1861. Actualmente se conocen 7 ejemplares de Archaeopteryx, todos ellos procedentes de Solnhofen.
El Archaeopteryx tenía unas alas bien desarrolladas con la morfología de las plumas muy semejante a la de las aves actuales, indicando que era capaz de volar. Es un organismo sorprendente, intermedio entre los pájaros actuales y los pequeños dinosaurios carnívoros del mesozoico, y uno de los mejores ejemplos de la teoría de la evolución. Aunque se considera el ave más antigua se cree que no fue la antecesora de las aves modernas ya que aunque tenía plumas y alas, no poseía pico, sino una dentadura más propia de los reptiles. Vivió durante el periodo jurásico superior, desde hace 163 millones de años hasta hace 144 millones de años.
Entre los dinosaurios de este periodo Jurásico y con una edad aproximada de 150 millones de años caben destacar:

Allosaurus
Galveosaurus
Apatosaurus

Galveosaurus (Lagarto de Galve): Es un género representado por una única especie de dinosaurio saurópodo turiasauriano, que vivió a finales del periodo Jurásico hace aproximadamente 147 millones de años, en Europa. Era de tamaño medio, para un saurópodo, con 16 metros de largo, 4 de alto y un peso calculado de 9 toneladas. Fue encontrado en Galve (Teruel), de donde proviene el nombre del género. El descubrimiento lo realizo Jose Maria Herrero, por el cual lleva el nombre la especie. Los restos, dos humeros, placa esternal, una escapula, un isquion 1 vértebra cervical, una dorsal-caudal y 5 caudales, un cheuron y fragmentos de costillas, se encuentra en el Museo Paleontológico de Galve.
Allosaurus (Reptil Extraño): Grupo de dinosaurios carnívoros y de enorme tamaño que prosperaron a finales del Jurásico, hace unos 150 millones de años. Los fósiles encontrados en Norteamérica, África y Australia muestran que estos dinosaurios alcanzaban 12 metros de longitud, soportaban más de 4,5 metros de altura y pesaban hasta 3,6 toneladas. Era un bípedo que caminaba sobre sus robustas patas traseras. Tenía unos pies grandes y parecidos a los de las aves con tres dedos principales hacia adelante y uno, más corto, hacia atrás, lo que confiere a su huella un aspecto semejante a la de las aves, aunque de un enorme tamaño. Usaba su pesada cola para equilibrarse. Tenía las patas delanteras más cortas y los dedos de los pies y manos estaban equipados con unas garras afiladas y aferradoras. Su inmensa cabeza (1 metro de longitud) poseía unas mandíbulas ocupadas por unos dientes grandes y aserrados que le permitían engullir enormes pedazos de carne. Es probable que estos dinosaurios fueran tanto carroñeros como cazadores y podrían haber cazado en manada.
Apatosaurus (Reptil engañoso) Género de dinosaurios herbívoros de gran tamaño, también conocido como Brontosaurus, que vivieron a finales de este periodo Jurásico, hace unos 150 millones de años. El Apatosaurus fue uno de los animales terrestres más grandes que han existido: un adulto podía alcanzar los 25 m de longitud y pesar hasta 32 toneladas. Tenía un cuerpo grueso y relativamente corto, un cuello largo y delgado, las extremidades macizas, y una cola larga y fuerte y de casi igual longitud que el cuerpo. El cráneo, de tamaño pequeño en relación al cuerpo, tenía un hocico ancho y plano provisto de dientes largos. Los Apatosaurus fósiles se han encontrado en Europa y en Norteamérica.

Camptosaurus
Stegosaurus
Brachiosaurus

Camptosaurus (Lagarto curvado): Grupo de dinosaurios herbívoros de los periodos Jurásico Superior y Cretáco Inferior que vivieron desde hace 163 millones de años hasta hace 97 millones de años. Se han encontrado sus fósiles en el oeste de Europa y Norteamérica. Los camptosaurios adultos de mayor tamaño medían más de 7 metros, tenían cuerpos pesados y caminaban a cuatro patas; aunque es posible que pudieran levantarse sobre las patas traseras apoyándose en la cola. El Camptosaurus es un dinosaurio ornitisquio (cadera de ave) y parece estar muy relacionado con el posterior Iguanodon y los hadrosaurios (pico de pato).
Stegosaurus (Reptil con placas): Género de dinosaurios blindados ornitisquios, es decir, con la cadera como la de las aves, conocidos como estegosaurios. Vivieron durante el Jurásico superior, hace unos 150 millones de años. Los fósiles de estegosaurios son poco frecuentes y se han encontrado en América del Norte. Otros restos de animales relacionados con este grupo han sido hallados en China, Europa y en la India, también de manera excepcional. Sin embargo, la silueta del estegosaurio es una imagen común entre las de dinosaurios, con su hilera de 17 grandes placas, triangulares y alternantes, que recorría su arqueado lomo. El cuerpo medía unos 6 metros y su altura era de 2,5 metros, medida hasta la cadera. Su cabeza era pequeña con relación al cuerpo y su cola tenía largas púas. Las placas podrían servir como elementos defensivos o como ayuda para regular su temperatura.
Brachiosaurus (Reptil brazo). Grupo de dinosaurios herbívoros y de gran tamaño que prosperaron durante el Jurásico superior, desde hace 163 millones de años hasta hace 144 millones de años. Sus patas delanteras eran algo más largas que las traseras y tenían un cuello larguísimo. El Brachiosaurus medía cerca de 24 m de longitud, pesaba unas 80 toneladas y tenía unos 12,6 m de altura medidos desde la cabeza. Los restos fósiles de este reptil se han encontrado en el oeste de Estados Unidos y en el este de África y Europa. De acuerdo con investigaciones recientes, Brachiosaurus era un habitante terrestre que, probablemente, se alimentaba de follaje arbóreo.

EN EL CRETÁCICO (145 - 65 Ma), último periodo del Mesozoico, que comenzó hace unos 145 millones de años y finalizó hace unos 65 millones de años, la placa continental africana, al desprenderse de Gondwana y derivar hacia el norte, sometió a los sedimentos del mar de Tetis a poderosas fuerzas de compresión, creando las raíces de los Alpes europeos. La placa africana se hundió bajo la de Laurasia, desencadenando la actividad volcánica que hoy persiste en la península italiana y Sicilia. Mientras tanto, el recién formado océano Atlántico se ensanchó debido a la expansión del suelo oceánico a lo largo de la dorsal Medioatlántica, lo que aumentó la distancia entre África y América del Sur. Más al este, India se había separado de Gondwana y, en su deriva hacia el norte, había empezado a plegar los sedimentos del Tetis oriental formando riscos alargados, predecesores de lo que sería el Himalaya. La Antártida y Australia, aún unidas, derivaban hacia el sur y el este.
MeteoritoEl ininterrumpido movimiento hacia el oeste de Norteamérica generó fuerzas orogénicas que dieron lugar a la elevación de las montañas Rocosas, y lo mismo ocurrió en América del sur, donde comenzó el plegamiento alpino que dio lugar en la siguiente era a la cordillera de los Andes. La aparición de las montañas Rocosas bloqueó el drenaje hacia el oeste del pujante mar del cretácico tardío, convirtiendo buena parte del interior de la zona oeste de Norteamérica en una gigantesca ciénaga. Al este, los sedimentos producidos por la erosión de los Apalaches formaron la planicie costera atlántica.
Durante el cretácico tardío, el nivel del mar subió en todo el mundo, inundando casi un tercio de la superficie terrestre actual. Así, el calor del sol pudo distribuirse más hacia el norte gracias a las corrientes marinas, dando lugar a un clima global cálido y suave, sin casquetes de hielo en los polos y una temperatura en las aguas del Ártico de 14ºC o más. En un clima así, los reptiles de sangre fría podían proliferar incluso en latitudes boreales, mientras que los fósiles de helechos y cícadas encontrados en rocas del cretácico a latitudes árticas son similares a las plantas que crecen en los bosques húmedos subtropicales de la actualidad. A finales del cretácico, la flora había adoptado ya una apariencia moderna e incluía muchos de los géneros actuales de árboles, como aquellos a los que pertenecen el roble, la haya y el arce. A pesar de la benignidad de las condiciones ambientales, a finales del periodo se produjeron varias extinciones en masa. Desaparecieron cinco grandes grupos de reptiles (dinosaurios): pterosaurios, ictiosaurios, plesiosaurios y mosasaurios, que hasta entonces habían sido dominantes. Una teoría reciente señala que un meteorito de unos 10 kilómetros de diámetro se estrelló contra la Tierra, cayendo en el mar cerca de Yucatán (México) a una velocidad de más de 10 kilómetros por segundo. La enorme energía liberada por el impacto provocó incendios, enormes olas y densas nubes de polvo que impidieron que los rayos solares llegaran a la superficie terrestre. Como consecuencia de todo ésto se produjo un brusco descenso de la temperatura que ocasionó una gran alteración del clima y de otras condiciones ambientales, extinguiendo el 75% de las especies, entre ellas los dinosaurios.
Algunos de los dinosaurios existentes en este periodo fueron:

Aragosaurus
Dinodocus
Tsintaosaurus

Aragosaurus (Lagarto de Aragón): Es un género representado por una única especie de dinosaurio saurópodo macronario que vivió a principios del período Cretácico, hace aproximadamente 124 millones de años, en el Barremiano, en lo que hoy es España. La especie ischiaticus fue descrita por el profesor Sanz y sus alumnos Buscalioni, Casanovas y Santafé en 1987 en Teruel (España). Fue un pesado herbívoro de casi 18 metros de longitud y aproximadamente 20 toneladas de peso, que vivió en los ambientes cercanos a la costa del mar de Tetis. Dispone de dientes con forma espatulada, ornamentados por surcos longitudinales. Los brazos de Aragosaurus son más cortos que los miembros posteriores y el fémur puede alcanzar la longitud de 1,4 metros.
Dinodocus (Viga terrible): Es un género representado por una única especie de dinosaurio saurópodo braquiosáurido, que vivió mediados del período Cretácico, hace aproximadamente 124 millones de años, en el Aptiano, en lo que hoy es Europa. Fue un gran saurópodo de 22 metros de largo y un peso de 40 toneladas, con las patas anteriores mas largas que las posteriores. Su cabeza se encontraba a 12,00 metros del suelo. Los restos fósiles fueron encontrados en Kent (Inglaterra).

Tsintaosaurus
(Reptil de Tsintao): Es un género representado por una única especie de dinosaurio ornitisquio hidrosáurido, que vivió en el Cretácico Superior (hace aproximadamente 70 Ma), en lo que hoy es la provincia china de Shandong. Fue un ejemplar que llegó a medir hasta 10 a 12 metros de largo. La boca estaba repleta de dientes apropiados para desmenuzar la vegetación de la que se alimentaba. Tenía una cresta vertical entre los dos ojos, por lo que se le conoce como el dinosaurio “Pico de pato”.

Iguanodon
Gigantusaurus
Tyrannosaurus rex

Iguanodon (Diente de iguana): Pertenece al género de los dinosaurios ornitópodos iguanodóntidos, que vivieron en el Cretácico Inferior (hace 145 Ma), en lo que hoy es Europa, Asia y Norteamérica. Alcanzaron entre 9 y 10 metros de longitud, entre 3 y 4 metros de altura y llegaban a pesar 6 toneladas. Los investigadores han calculado que normalmente se trasladaba a 11 km/h, pero que en situaciones de peligro alcanzaba los 35 km/h. Podían caminar a cuatro patas o en posición bípeda. Su cola era larga y rígida y le servía de contrapeso. Debido a que se han encontrado bastantes individuos juntos en un mismo lugar se cree que se trasladaban en manadas.
Gigantusaurus (Reptil gigante del sur): Es la única especie de dinosaurio terópodo carcarodontosáurido que vivió a mediados del periodo Cretácico, hace aproximadamente 96 millones de años, en lo que hoy es Sudamérica. Es considerado como uno de los más grandes teropódos. Medía entre los 12 a 14 metros y pesaba más de 6 toneladas. Se caracterizaba por un poderoso pero ligero cuerpo, patas grandes y musculosas y un larga y musculosa cola. Sus brazos eran cortos, pero no tanto como en el Tyrannosaurus, eran fuertes y terminados en tres dedos con garras afiladas.
Tyrannosaurus rex (Lagarto tirano): Dinosaurio terópodo que vivió en el Cretácico superior (hace aproximadamente 68 y 65 millones de años, en lo que es hoy Norteamérica. Medía aproximadamente 12 y 13 metros de longitud y entre 5 y 8 metros de altura, con un peso estimado de 4 y 8 toneladas. Poseía un gran cráneo de 1,53 metros y cuello grueso, musculoso y corto. Las grandes mandíbulas del Tiranosaurio medían 1,4 metros y estaban llenas de afilados dientes curvos de 19 cm. Tenía una cola larga, rígida y puntiaguda que utilizaba como contrapeso para su enorme cabeza y para apoyarse al efectuar giros rápidos. Su velocidad oscilaba entre 18 K/h (la lenta ) y 72 k/h (la rápida). Junto con el Gigantosaurus, son los mayores dinosaurios carnívoros terrestres que han existido en la Tierra.


LOS FÓSILES TUROLENSES

La provincia de Teruel, con sus más de 2000 yacimientos paleontológicos catalogados, es una de las más ricas en yacimientos de dinosaurios de la geografía española y uno de los registros fósiles más completos de Europa. Ello se debe a la conjunción de dos factores: El primero el factor geológico: los dinosaurios turolenses pertenecen al Jurásico Superior y Cretácico Inferior, periodo de tiempo que va desde hace 145 Ma hasta la extinción de los dinosaurios, hace 65 Ma. El segundo, el esfuerzo realizado por numerosos paleontólogos e instituciones turolenses a través de sus estudios científicos durante años.
Las primeras referencias que existen de restos paleontológicos en la provincia de Teruel se remontan al siglo XVIII y están representadas por los restos óseos del Mioceno hallados en Concud (Teruel). Pero Modelo de esqueleto de Iguanodon Mantellirealmente la Paleontología de los dinosaurios turolenses comienza en 1872, coincidiendo con la primera referencia de hallazgos de dinosaurios en España, realizada por Juan Vilanova Piera (1822-1893): los restos de Iguanodon Mantelli procedentes de Utrillas.
Este gran patrimonio paleontológico turolense se está aprovechando a través del proyecto Dinópolis en la propia ciudad de Teruel y en algunas localidades turolenses como Rubielos de Mora, Galve, Peñarroya de Tastavins, Castellote y Albarracín, donde ya se cuenta con museos paleontológicos dependientes de Dinópolis-Teruel. Además existen otras iniciativas, como las que se dan en el Parque Cultural del Río Martín, donde se ha acondicionado el yacimiento de icnitas de Ariño y se ha habilitado el centro de interpretación paleontológica de Alacón. En otros municipios, ya existía una tradición anterior como es el caso del Centro de Paleontología de Galve o el Museo de Mas de las Matas.
A continuación se presenta una breve reseña de cada uno de estos museos paleontológicos, que Dinópolis-Teruel tiene ubicados en algunas localidades turolenses:

LEGENDARK (Galve)

La localidad turolense de Galve ofrece al visitante una gran variedad de elementos paleontológicos: yacimientos de icnitas, exposiciones y reproducciones de dinosaurios al aire libre. Todo ello es posible Corpóreo de Aragosaurus - Galve (Teruel)gracias a la cantidad de pisos geológicos existentes desde el Jurásico Superior hasta el final del Cretácico Inferior y a la presencia de restos directos e indirectos. Entre los restos indirectos destacan: los yacimientos de icnitas de “Las Cerradicas” y “Corrales del Pelejón”, y el yacimiento de cáscaras de huevos de dinosaurio de “Cuesta de los Corrales 2”.
Además de lo anterior, la localidad cuenta con dos centros expositivos sobre paleontología: el Centro Paleontológico del ayuntamiento y la sede de Dinópolis. En el primero se pueden observar los restos de dos especies de dinosaurios: el Aragosaurus ischiaticus y el Galveosaurus herreroi. También se exponen otros restos de dinosaurio como: el de un dinosaurio de pequeño tamaño de “Cuesta Corrales”, restos de otros dinosaurios y diversos dientes de dinosaurios entre los que destaca uno de los más grandes hallados en España.
En el segundo centro, la sede de Dinópolis (Legendark) , se realiza una demostración de cómo se prepara un fósil de dinosaurio y cómo se realizan las réplicas de los huesos. En un parque próximo al pueblo el visitante puede contemplar las reconstrucciones de los dinosaurios Iguanodon y Aragosaurus, así como las crías relacionadas con el Macroolithus turolensis.

INHÓSPITAK (Peñarroya de Tastavins)

En el año 1996, en la localidad turolense de Peñarroya de Tastavins se excavó un dinosaurio saurópodo cuyos restos pueden ser visitados en la sede que Dinópolis tiene en esta localidad, denominada “Inhospitak”. Los restos originales están expuestos en una vitrina en la que se pueden contemplar: tres vértebras dorsales, costillas, cinco vértebras sacras, 25 vértebras de la cola, 21 chevrones, la cadera completa y restos de las patas traseras: fémur, tibia, fíbula y pie. La gran cantidad de restos recuperados ha permitido poder realizar una reconstrucción completa del esqueleto de este dinosaurio bautizado con el nombre de “Tastavinsaurio”, el cual se halla emplazado en el centro de la exposición, con un tamaño de 17 metros de longitud y apoyado sobre sus patas traseras y cola.

Restos hallados del dinosario de Peñarroya de Tastavins Tastavinsaurio - Peñarroya de Tastavins (Teruel) Fosilización en ámbar de un insecto - Rubielos de Mora (Teruel)

REGIÓN AMBARINA (Rubielos de Mora)

La importancia de los yacimientos paleontológicos de Rubielos de Mora les ha llevado a ser considerados como “Yacimientos de Conservación Excepcional”. Los aspectos más destacados de la paleontología de esta localidad se muestran en su exposición permanente, inaugurada en 2003 y bautizada con el nombre de”Región Ambarina”. El tema fundamental de la exposición es la clasificación de los seres vivos actuales y del pasado, y está estructurada en tres partes: los afloramientos lacustres del Mioceno, los afloramientos de ámbar y cutículas vegetales del Cretácico Inferior, y los yacimientos de mamíferos del Mioceno.
En la sección de afloramientos lacustres, se recrea el ambiente del antiguo lago de Rubielos de Mora (20 Ma), y se explican de las plantas del pasado. En la sección de afloramientos de ámbar y cutículas vegetales, se recrea un bosque del Cretácico Inferior (110 Ma) y se muestra la fosilización en ámbar de insectos y microorganismos. En la sección de mamíferos del Mioceno, se hace especial hincapié en los animales vertebrados del pasado y se exponen algunos ejemplares de fósiles como ammonites y otros cefalópodos.

MAR NUMMUS (Albarracín)

La nueva subsede de Dinópolis en Albarracín, denominada Mar Nummus es el quinto centro satélite abierto dentro de Territorio Dinópolis y se sumerge en los mares del Jurásico mostrando en su interior: Mar Nummus (Albarracín)los últimos hallazgos llevados a cabo en la Sierra de Albarracín, cómo se forma un fósil, Albarracín y su entorno cuando estaba cubierto hace más de 150 millones de años por un mar jurásico (el Mar de Tethys, precursor del actual Mediterráneo) y una amplia colección de fósiles de los seres que habitaron el citado mar: cocodrilos, esponjas, braquiópodos, ammonites, bivalvos, gasterópodos y equinodermos, entre otros. Además, se puede ver una especie de ammonites única en el mundo encontrada en Albarracín y denominada Albarracinites albarracinensis.
Sin embargo lo que más llama la atención del edificio incluso antes de entrar en él es una impresionante réplica a tamaño real colocada sobre el tejado. Es un Liopleurodón , el mayor depredador conocido; un gigantesco reptil acuático de 24 metros de longitud (ancestro de la actual ballena blanca), localizado en Rusia, que vivió en los mares jurásicos y cuyos dientes, que casi duplicaban en tamaño a los de un Tyrannosaurus rex, le servían para atrapar a los animales marinos que convivían con él. El inmenso reptil marino, es el gran protagonista de este nuevo centro museístico y de ocio abierto al público en julio de 2008.

BOSQUE PÉTREO (Castellote)

En la sede de Dinópolis en Castellote denominada “Bosque Pétreo”, se exponen los restos de algunos dinosaurios procedentes de la localidad turolense de Utrillas, destacando en el centro de la misma la reconstucción de un corpóreo de Iguanodon. Pero el tema principal del museo gira en torno al mundo de las plantas fosilizadas y el registro de estos fósiles en Aragón. Uno de los elementos que más llama la atención son algunos troncos cretácicos de árboles fosilizados procedentes de Estercuel, que por otro lado nos permiten dilucidar los paisajes donde vivieron los dinosaurios turolenses hace cien millones de años: bosques de altas coníferas con un clima tropical.

Troncos cretácicos de Estercuel (Teruel) Icnita - Galve (Teruel)

CASA FELIU (Más de las Matas)

La localidad de Castellote cuenta con un yacimiento denominado “Vallipón”, en el que han sido hallados gran cantidad de restos pertenecientes a una fauna muy variada de hace unos 120 Ma: tiburones, reptiles voladores, anfibios, peces, cocodrilos, tortugas y dinosaurios. Parte de estos restos se hallan expuestos en “Casa Feliu”, de Mas de las Matas (centro dependiente de Dinópolis-Teruel), donde también se presenta un audiovisual sobre las icnitas de dinosaurio, en el que se ilustra cómo se forman las huellas de dinosaurio y cuáles son los yacimientos más significativos de la provincia de Teruel (Galve, El Castellar, Ababuj, Miravete de la Sierra y Formiche Alto).

LOS FÓSILES DE CONCUD

En el término municipal de Concud (Teruel) existen varios yacimientos de mamíferos miocénicos. Entre ellos caben destacar el de El Barranco de las Calaveras y el de El Cerro de la Garita, ambos con una antigüedad de unos 7 millones de años. Aunque el mamífero más abundante hallado en Cerro de la Garita es el Hipparion concudense, también se han extraído especies de bóbidos (un cérvido, un jiráfido y un suido) y algunos carnívoros (hienidos, félidos, úrsidos, cánidos, mustélidos y ailúridos). Además de los restos mencionados anteriormente, también han sido localizados fósiles generados por actividad biológica de otros organismos (plantas y animales) así como agentes meteóricos de su entorno.

Hipparion concudense
Turiasaurus riodevensis

LOS YACIMIENTOS DE RIODEVA

Desde el año 2002, los hallazgos turolenses más importantes en relación con fósiles de dinosaurio han tenido como protagonista a la localidad de Riodeva. Tanto la abundancia de sus yacimientos (más de 30), como la riqueza en restos de vertebrados mesozoicos, han situado a esta localidad en un importante referente mundial.
Hasta el año 2003 fueron localizados nueve yacimientos de dinosaurios en el término municipal, pero el hallazgo más significativo se produjo en ese mismo año: los restos de un gigantesco dinosaurio mesozoico hallado en un campo de labor próximo a la localidad. Tras comprobarse el gran potencial paleontológico que ofrecía el yacimiento, se le bautizó con el nombre de “Barrihonda-El Humero”. En el año 2004 la noticia dio la vuelta al mundo y la localidad de Riodeva se hizo famosa en todo el planeta.
El gigante europeo fue bautizado con el nombre de Turiasaurus riodevensis (Lagarto del Turia). Se trata de un ejemplar de hace 145 Ma, perteneciente a una especie nueva. Un saurópodo con cuello y cola largas, patas en forma de columna, cabeza pequeña, con una longitud aproximada de 35 metros y un peso de entre 40 y 48 toneladas.

DINÓPOLIS-TERUEL

Dinópolis (Teruel)La provincia de Teruel posee unas condiciones geológicas y un abundante número de yacimientos, que han propiciado que la propia ciudad de Teruel fuera elegida en 1997, por el Gobierno de Aragón, como el lugar ideal para la promoción de un parque paleontológico: Dinópolis. Una iniciativa empresarial destinada a relanzar el sector turístico turolense partiendo del excepcional patrimonio paleontológico existente en la provincia.
En junio del año 2001, el parque abrió sus puertas presentándose como un centro de ocio alejado del patrón de los parques temáticos que funcionaban en ese momento en España, y en el que se apostaba de manera conjunta por el entretenimiento y la divulgación científica.

EL MUSEO PALEONTOLÓGICO

Creado por el Gobierno de Aragón en 2004 y el más extenso de Europa, se halla ubicado dentro del propio Parque Paleontológico de Dinópolis. Cuenta con diversas salas expositivas y ocupa una superfice Fragmento de Nantánde 10.000 metros cuadrados, siendo el mayor complejo existente en España en lo que a la Historia de la Vida en la Tierra se refiere. Alberga una excepcional exposición de fósiles originales de diferentes lugares del mundo, réplicas de vertebrados, fósiles emblemáticos de Teruel, dioramas sobre los fondos marinos; modelos generados por ordenador de algunos vertebrados e invertebrados, audiovisuales diversos... En definitiva, además de aplicarse los criterios más avanzados en museística se ha introducido tecnología de vanguardia con el objetivo de recrear ambientes, reproducir fósiles únicos en el mundo y lo más sorprendente: recobrar animales extinguidos hace millones de años.
A todo lo anteriormente expuesto, caben añadir las diferentes exposiciones temáticas existentes en varios centros satélites dispersos por toda la provincia turolense (comentados más arriba), que conforman lo que se denomina “Territorio Dinópolis”: Legendark (en Galve), Inhóspitak (en Peñarroya de Tastavins), Bosque Pétreo (en Castellote), Región Ambarina (en Rubielos de Mora) y Mar Nummus en Albarracín.
En nuestra visita al museo las distintas secciones o salas que podemos visitar son:
El laboratorio de Paleontología: En él se introduce al visitante a los diferentes conceptos básicos: los fósiles y su formación, tipos de fósiles, edad geológica, etc. Además puede observarse el trabajo de los científicos con fósiles auténticos, con réplicas y con todo tipo de material relacionado con la investigación científica.
La rampa de los tiempos geológicos: Para demostrar al visitante la inmensidad de los tiempos geológicos y las importantes variaciones geológicas y biológicas de la Tierra, se le propone una actividad mediante una rampa de ascenso, en la que Indiana Jones, explica a los visitantes, de una manera didáctica, las dimensiones del tiempo geológico. A lo largo de la rampa pueden apreciarse algunos acontecimientos destacados como por ejemplo la formación de los primeros océanos, las primeras formas de vida, la aparición de las células con núcleo, la aparición de los primeros animales pluricelulares, y la aparición del hombre hace dos millones y medio de años.

Amonite
Rana - Libros (Teruel)
Archelon

La sala del mundo acuático: Hace 540 millones de años, se produjo la llamada Explosión Cámbrica, y con ella la aparición de numerosos seres vivos, destacando entre ellos los trilobites. Excelentes ejemplares originales de éstos y algunas especies de invertebrados se exponen en diferentes vitrinas de esta sala: nautiloideos, ammonoideos, braquiópodos, equinodermos, corales, bivalvos, etc.
Otros elementos representados en la sala son varias réplicas de reptiles, entre las que caben mencionar el reptil marino Elasmosaurus y la tortuga gigante llamada Archelon, ambas pertenecientes al Cretácico Superior y procedentes de EEUU.
Del Cenozoico se encuentran representados diversos invertebrados, destacando algunos peces de Estados Unidos y Francia. Digna de mención es la amplia variedad de restos fósiles de la localidad turolense de Libros donde ranas, culebras, tritones y otros seres vivos comenzaron su proceso de fosilización en un lago de esta localidad hace 10 Ma.
La sala de los dinosaurios: En esta sección se exponen diversos elementos relacionados con los dinosaurios: restos directos originales (huesos), réplicas (huesos y dientes), restos indirectos originales (huevos y coprolitos) y réplicas de huellas (icnitas).
Los fósiles de dinosaurios de la provincia de Teruel están representados con algunos de los principales y más espectaculares fósiles del saurópodo miocénico procedente de Riodeva (el Turiasaurus riodevensis), entre los que destaca su pata delantera izquierda completa. Este dinosaurio, descubierto, excavado y definido por los paleontólogos de Dinópolis, es considerado, por el momento, “La Joya de la Corona” de todo el museo. Pero no se encuentra solo, junto a él se exponen también otras réplicas completas y piezas originales de dinosaurio tales como:

Stegosaurus - Dinópolis (Teruel) Huevos de dinosaurio Esqueleto del Tyrannosaurus rex - Dinópolis (Teruel)

Del Triásico: el terópodo Herrerasaurus
Del Jurásico: el pequeño Bellusaurus, el gigante Brachiosaurus, el Stegosaurus, el Yanshuanosaurus y el Allosaurus
Del Cretácico: una réplica del esqueleto completo del Tyrannosaurus rex, el cráneo del Giganotosaurus, y otros dinosaurios como Tsintaosaurus, Chasmosaurus y Pachicephalosaurus.
Además de lo anterior hay que añadir que mediante diferentes módulos expositivos, se ahonda sobre distintos temas relacionados con los dinosaurios y sus modos de vida. A la vez que se exponen réplicas de Camarasaurus, Albertosaurus, Monolophosaurus, Triceratops, Pteranodon y Dsungaripterus, y nidos y huevos fósiles originales de Oviraptor, Saltasaurus y Hadrosáuridos. La riqueza en icnitas de Aragón también queda representada en un gran panel ilustrativo.
La sala de las extinciones: La casi totalidad de todas las especies de seres vivos, conocidas a lo largo de 3500 millones de años están extinguidas. Las causas que han producido estas extinciones son uno de los temas más interesantes y discutidos por los científicos, sobre todo desde que se propuso que los dinosaurios y otros seres vivos se habían extinguido por los efectos de la caída de un gran meteorito hace 65 millones de años.
A tal efecto, en el Museo de Dinópolis se muestra una amplia representación de meteoritos y tectitas. Entre ellos destaca un gran fragmento del meteorito Nantán, que cayó en China en el año 1516 procedente del cinturón de asteroides, y que el visitante puede tocar con sus manos.
La sala de los mamíferos: Al comenzar la visita a esta sección, el visitante es recibido con una proyección audiovisual en la que se demuestra el origen de los mamíferos (en los reptiles) durante el Triásico (hace 200 millones de años), cómo convivieron con los dinosaurios sobreviviendo a la gran extinción del Cretácico, y cuándo se produjo su rápida expansión (hace 50 Ma) y su diversidad (hace 15 Ma, durante el Mioceno). Algunos de ellos están representados en esta sección, como por ejemplo el Chiloterium (rinoceronte) y el Xansitherium (jirafa).

Smilodon
Megaceros
Mammuthus

En la provincia de Teruel son de gran importancia los yacimientos de mamíferos del Terciario continental por su diversidad y abundancia. Por tal motivo se han definido multitud de géneros y especies fósiles de estos vertebrados que llevan el nombre de localidades turolenses. Una nutrida representación de estos fósiles procedentes de localidades turolenses como Concud, Alfambra, La Puebla de Valverde, etc. se halla expuesta en esta sección del museo, junto con una representación de fauna cuaternaria con esqueletos naturales como los de Mammuthus y Ursus, y las réplicas de Megaceros, Smilodon y Panthera.
La sala del ser humano: Está situada en un edificio anexo al museo. En ella el visitante puede comprobar las diferencias existentes entre el ser humano y los primates, así como el significado evolutivo de dichas diferencias. Además se ofrecen varios espacios temáticos como el bipedismo, la inteligencia, la tecnología, los comportamientos sexuales y otros relacionados con la evolución humana. La sección queda complementada con un recorrido en barca, denominado “El Último Minuto, por un canal de 200 metros de longitud, consistente en un viaje temporal que abarca desde el momento de la desaparición de los dinosaurios hasta la aparición del Homo sapiens.

EL PARQUE TEMÁTICO DE DINÓPOLIS:

Es un parque lúdico y didáctico que atrae a miles de visitantes año tras año. En él, el acercamiento a la historia de la vida se realiza utilizando recursos diversos tales como: espectáculos y animación, decorados ambientados en los distintos periodos geológicos, efectos especiales de luz y sonido, proyecciones de vídeo, cine 3D, teatro virtual, juegos, y animatrónicos, que intentan captar la atención del visitante. Ejemplo de animatrónica son las atracciones denominadas “El Viaje en el Tiempo”, “El Show del Tyrannosaurus rex” y “El Último Minuto”.
El visitante comienza el recorrido de este parque entrando a formar parte del Experimento del doctor Dinópolis para llevar a sus viajeros al momento en que el que se originó el Universo. Este trayecto del Viaje en el Tiempo se realiza a través de un vehículo que recorre un espacio tematizado y lleno de efectos especiales y animatrónicos. Otros espectáculos destacables son:

Atracción del Tyrannosaurus rex - Dinópolis (Teruel) Viaje en el Tiempo - Dinópolis (Teruel)

Las grandes mentiras sobre los dinosaurios: Un espectáculo que explica las falsas creencias que han existido a lo largo de la historia sobre estos vertebrados.
Indiana Jones en la escala del tiempo geológico: Mediante el simpático Indiana Jones se explica la evolución de la escala del tiempo geológico y se ayuda a comprender de una manera divertida los cambios más importantes que ha sufrido la Tierra desde su origen hace 4500 millones de años hasta la actualidad.
El club de los Paleontólogos: Resulta ser un espectáculo de teatro donde pueden participar los niños y niñas: Un divertido grupo de aprendices de paleontólogos, pretende vivir una aventura siguiendo las huellas de unos Dinosaurios. Ayudados por los niños, tendrán que ir superando pruebas para convencer al divertido profesor, investigador de una mina, que pueden colaborar con él y entrar en la oscura excavación, donde les esperan numerosas sorpresas y aventuras.
Turol Jones y la máquina del tiempo: En este espectáculo de títeres, Turol Jones fabrica una máquina del tiempo con la que intenta viajar a la época de los dinosaurios. Al principio se equivoca y aparece en el lejano oeste y luego en la época de los romanos; por fin consigue retroceder al tiempo de los grandes saurios donde se las tendrá que ver con peligrosos títeres de Dinosaurios.
El show del Tyrannosaurus rex: Uno de los animatrónicos más sofisticados del mundo en el que la tecnología y la robótica japonesa han conseguido recrear con asombrosa precisión un Tyrannosaurus Rex, que se convierte en el protagonista de un espectáculo creado para dar a conocer cómo fue el mundo que habitaron estos animales.Diálogos con el hombre primitivo: Un auténtico hombre primitivo nos hablará de su forma de vida y dará respuesta a todas cuantas preguntas le formulemos, con su particular sentido del humor.
Dinoel y sus amigos: Todas las mascotas del Territorio Dinópolis (Rocco, Rubi, Polillo, Nicco, Palote y Leonio) jugarán con los niños en el parque y se harán fotos con ellos.
Además de los espectáculos el parque dispone de una serie de espacios y actividades para los niños tales como:

Dinovivo - Dinópolis (Teruel) Brincosaurio - Dinópolis (Teruel)

Cine 3 D: Una astuta cría de dinosaurio llamada Dinky, se convertirá en un amigo muy especial para ti. Gracias al cine 3D serás testigo de las peripecias y aventuras que tiene que vivir en su fascinante pero peligroso mundo
La Paleosenda: Un área al aire libre, en la que los niños pueden poner a prueba sus dotes de investigador, escalador, rastreador y paleontólogo. A través de una gruta laberíntica se llega hasta el que dicen que es el yacimiento de un misterioso dinosaurio, pero sorteando diferentes obstáculos: suelos móviles, puentes, subidas de cuerdas, pasos en equilibrio, etc.
SaurioPark: Una zona de ocio al aire libre reservada para los más pequeños (niños de entre 3 y 11 años), en la que pueden subirse a la Troncopista, saltar en el Triceratops, volar en el Brincosaurio y girar en el Dinovivo.
La sala de Juegos: Es otra zona pensada para los mas pequeños en la que encontrarán un maquillador, un taller de manualidades relacionadas con la Paleontología y una serie de juegos informáticos adaptados a distintas edades.
En el apartado de Restauración, Dinópolis cuenta con un mesón denominado Dinoel y tres Rocabares, decorados con una cuidada tematización y una original carta de menú, relacionada también con el mundo de los dinosaurios. Disponen de autoservicio, bocatería y una amplia oferta de restauración en general.
Y por supuesto, antes de partir, el visitante puede llevarse un recuerdo de su visita a Dinópolis, dándose una vuelta por la Dinotienda donde encontrará numerosos artículos, desde dinosaurios en miniatura hasta libros, juegos educativos, minerales, etc y, por supuesto, Dino y sus amigos para los más pequeños.

 

“En las tierras turolenses el túnel del tiempo se convierte en realidad. Como visitante podrá comprobarlo después de recorrer esta provincia. Descubrirá vestigios de todas las edades de la historia, desde el cataclismo que supuso la desaparición de los dinosaurios hasta nuestros días.”


 

 

Bibliografía
*"Rutas Aragonesas" - José L. Acín y Ramón Acín - Grupo Zeta - Zaragoza, 1998.
*"Teruel, Albarracín y Montes Universales" - Antonio Pardo - Susaeta ediciones.
* "Teruel y sus serranías" - Manuel Mercadal Ferreruela y Luis Lorente Villanueva - Edit
. Everest, 1998.

*“Enciclopedia Larousse” - “Enciclopedia Wikipedia” - “Enciclopedia Microsoft Encarta” - “Enciclopedia Libre Universal”

 


ENLACES DE INTERÉS

 
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Avda Sagunto s/n, 44002 – Teruel
Tlf. 978 61 76 30
fundapolis@fundaciondinopolis.org
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  DINÓPOLIS TERUEL
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Tlf. 902 448 000
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