FIESTAS DE LA CIUDAD DE TERUEL

 

La ciudad de Teruel celebra tres fiestas importantes o fiestas mayores a lo largo del año: La Vaquilla del Ángel, Las Bodas de Isabel de Segura y la Fiesta del Jamón.

 

LA VAQUILLA DEL ÁNGEL

 

INTRODUCCIÓN

Está considerada como la fiesta más popular y tradicional de la ciudad de Teruel. Se celebra durante el segundo fin de semana después de San Pedro ( 29 de junio) o el más próximo al día de San Cristóbal (10 de Julio). Es una fiesta con la que se rinde homenaje al Santo Ángel y se rememora la fundación de Teruel siguiendo fielmente la tradición y  la leyenda del Torico.
Durante la semana anterior a los días propios de la Vaquilla, se realizan actividades de todo tipo: lúdicas, culturales, exposiciones, conciertos, bailes regionales, danza, teatro, actividades deportivas y un largo etcétera.
Como eventos más importantes de los días de Vaquillas propiamente dichos destacan: el toque del campanico, el sorteo de palcos de la plaza de toros, la puesta del pañuelico al Torico, corridas de toros, la suelta de vaquillas y la correspondiente merienda del domingo en la plaza de toros, y el toro ensogado del lunes por la tarde en el centro de la ciudad.
Es en definitiva una fiesta que año tras año consigue nuevas metas gracias a la colaboración de todos los turolenses, sus organismos oficiales y la participación e implicación de las propias peñas turolenses.

 

INICIO DE LA FIESTA

Llegado ya  el fin de semana o días de la Vaquilla (sábado, domingo y lunes) el casco antiguo de la ciudad se  transforma completamente llenándose de turolenses y visitantes que disfrutan a tope de la fiesta  con las charangas, las peñas y el gran ambiente festivo que tiene como escenario las calles y plazas de Teruel.
La Vaquilla del Ángel se inicia el sábado a las 11:30 de la mañana con el rezo de la salve en honor al Santo Ángel Custodio en los salones del Ayuntamiento y, posteriormente, se lleva a cabo la subasta pública de los palcos de la plaza de toros para asistir a la tradicional merienda y suelta de vaquillas del domingo por la tarde.
A las 4:30 de la tarde del sábado el alcalde-sa de la ciudad, desde el balcón del ayuntamiento anuncia el comienzo de La Vaquilla a todos los turolenses, animando a que vivan la fiesta y la disfruten; mientras, suena el campanico y se le hace entrega del pañuelo rojo a la peña que le corresponde cada año, y en concreto a la persona designada por la propia peña para la puesta del pañuelico rojo al Torico, el símbolo más emblemático de la ciudad. Este acto se ha convertido desde el año 1982 en el más importante, y reúne en la Plaza del Torico a todas las peñas con sus respectivas charangas para ser testigos del comienzo de la fiesta.
Cada año, una de las peñas integradas dentro de la Asociación de Interpelas, tiene la misión de protagonizar la puesta del pañuelo. La persona encargada de este cometido tiene que subir a pulso y apoyándose en sus compañeros, hasta lo alto de la columna y colocarle al torico el pañuelo en el cuello.
Las fiesta goza de una bien merecida fama  y es comparada a veces con los Sanfermines de Pamplona.

LA MERIENDA DEL DOMINGO

El domingo, tras una larga noche de principios de fiesta, a las 12 de la mañana se celebra la santa misa en los salones del Ayuntamiento en honor al Santo Ángel, presidida por el Rector de la iglesia de San Pedro y en presencia de la corporación municipal.
Por la tarde, a las 6, se celebra la tradicional suelta de vaquillas y merienda en la plaza de toros. Algunos de los toros que salen al ruedo para su muestra, son los que posteriormente serán trasladados en la madrugada al centro histórico para ser ensogados y corridos el lunes por la tarde por algunas calles y centro de la ciudad.

 

Las peñas acuden a la plaza con sus charangas y bien provistos de comida y bebida para formar parte del espectáculo el cual se alarga hasta el anochecer. Terminado el evento, las peñas regresan al centro de la ciudad y a sus respectivos locales para seguir con la fiesta hasta bien entrada la madrugada, coincidiendo con el traslado (a las 6 de la madrugada) de los toros ensogados desde la plaza de toros hasta La Nevera o antiguo matadero.

EL TORO ENSOGADO

Como preámbulo al recorrido de soga y baga de la tarde del lunes, por la mañana tiene lugar la denominada Vaquilla Infantil. Este acto divertido que disfrutan los más pequeños acompañados de sus padres, se centra en la suelta de vaquillas pequeñas (para niños) ensogadas y se desarrolla también en el centro de la ciudad ( Plaza del Torico y calles adyacentes).
Por la tarde, a partir de las 6 y hasta casi las 10 de la noche, se dan cita los aficionados al toro ensogado. Los toros (4) son llevados con dos cuerdas (soga y baga) desde el matadero antiguo hasta la Plaza del Torico donde son corridos por todos los allí presentes.

 

SOGA Y BAGA

Dentro del Museo de la Vaquilla hay una especial mención al Reglamento y Regulación de la Soga y la Baga. Dicho reglamento se creó en 1992 y en él se contempla la composición de sogueros y bagueros que deben dirigir y controlar la soga y la baga: 26 miembros repartidos a partes iguales, 13 para la soga y 13 para la baga.
Para ser socio honorario se debe contar con un mínimo de 15 años de experiencia. De entre todo el grupo destacan el puntero y el zaguero: El puntero es el que más contacto tiene con el toro y es el encargado de dirigir su conducción, adivinando sus movimientos y vigilando al toro en todo momento. El zaguero se coloca el último, estando en consonancia con el puntero y vigilando la soga y la incorporación de espontáneos.
Otra de las obligaciones que conlleva el ser miembro de la soga y baga es que son los encargados de revisar el estado del material y el correcto entorilamiento. También son los encargados de supervisar la vaquilla infantil.
El uniforme de los miembros de la soga y la baga está compuesto por una camisa en cuya parte delantera lleva serigrafiado el escudo de Teruel y las iniciales del soguero y en la parte posterior la leyenda “Soga y baga”. El resto del uniforme está compuesto por la blusa rameada de color granate, pantalón blanco y pañuelo y la morados.

FIN DE FIESTA

La culminación de la fiesta tiene lugar en la media noche del lunes, cuando las peñas, con sus charangas, han recorrido las principales calles de la ciudad para concentrarse todas en la plaza del Torico.
El penúltimo acto de La Vaquilla es la traca que, desde la plaza de San Juan hasta la plaza del Torico, anuncia un año más el final de las fiestas.
La peña que tres días antes había puesto el pañuelo al Torico, es ahora la encargada de quitárselo. La persona designada para este acontecimiento será aupada por sus compañeros de peña hasta lo alto de la columna del Torico. Acto seguido sonará el himno de la vaquilla a ritmo de despedida.


INDUMENTARIA VAQUILLERA

Al hablar de la Vaquilla, no podemos pasar por alto el típico traje que todos nos enfundamos durante esos tres días; incluso se afirma que nuestros bisabuelos ya tenían preparado en el baúl el traje vaquillero.
Fijándonos en las fotografías antiguas, podemos comprobar que lo que realmente era típico eran las alpargatas y el pañuelo al cuello. No pasaba lo mismo con el pantalón, que se usaba el más viejo, por lo que pudiera pasar...
Forman parte del atuendo típico la camisa, sin cuello, y el pañuelo “colorao” para distinguir los días de fiesta de los de trabajo. La Corporación Municipal, hace unos años, cambió el pañuelo rojo por el pañuelo de hierbas o “moquero”, con el fin de distinguir a los alcaldes y concejales en los actos oficiales de la fiesta.
Sin duda, una de las prendas características es la blusa o “gorrinera”, que antiguamente se usaba a diario, como el chaleco o la faja, y que ahora se reserva sólo para estos días de la Vaquilla. La blusa, además de distinguir a los vaquilleros sirve de ligero abrigo durante las largas madrugadas, sobre todo la del domingo al lunes.
La gorrinera más habitual es la negra, pero también se ven las llamadas “rameadas”, que antiguamente se hacían para aprovechar alguna tela o retal que la gente tenía por casa. Hace unos años, los sogueros y bagueros vestían gorrineras rameadas para distinguirse entre la gente.
Actualmente la fiesta de la Vaquilla, caracterizada por la masiva participación de la gente, ha dado lugar a que sean muchos los atuendos diferentes que se ven por la calle, desde divertidos disfraces hasta elementos característicos que utilizan algunas peñas para distinguirse.

LA ASOCIACIÓN CULTURAL INTERPEÑAS DE TERUEL

La Asociación Cultural Interpeñas nació ya hace casi veinte años, con el fin de ser el vínculo de unión entre todas las peñas Vaquilleras turolenses, para  mejorar la fiesta, para dar solución  a los posibles problemas y también como interlocutor entre las peñas y el Ayuntamiento de la ciudad, así como con los demás organismos y entidades que colaboran en el engrandecimiento de la Fiesta de La Vaquilla del Ángel. Para visitar su web, en la que encontrarás gran información sobre estas fiestas, pulsa AQUÍ.

 

LAS ACTUALES PEÑAS VAQUILLERAS

El Trago

Año de fundación: 1948
Local: Plaza de Anselmo Polanco (la Marquesa)
Su primera etapa duró de 1948 a 1958. Fue la primera peña vaquillera en la que todos sus componentes eran del barrio del Arrabal. Le pusieron este nombre porque les gustaba beber unos cuantos tragos de vino, ya fuera en bota, vaso o en barral. Su segunda etapa dura hasta hoy.
Los Marinos
Año de fundación: 1951
Local: Paseo del Óvalo
Salieron desde su fundación hasta 1961 y desde 1969 hasta la actualidad.
Los Sordos
Año de fundación: 1952
Local: Plaza del Tremedal
Su primera aparición fue en 1952 y siguieron hasta 1965. En 1983 volvieron a salir hasta nuestros días
El Disloque
Año de fundación: 1959
Local: Calle Joaquín Arnau
Surgió de la unión de tres grupos de amigos. Como anécdota curiosa cabe comentar que mientras debatían el nombre de la peña, uno de los amigos comentó: “ Aquí no hay quien se aclare, esto es un disloque”. Y “Disloque” es el nombre que se le adjudicó.
Los Chachos
Año de fundación: 1958
Local: Ronda Dámaso Torán
Esta peña fue fundada por 12 amigos. En 1960 salió por primera vez y contaba con 50 socios. En este año era la peña que contaba con mayor número de socios. Desde su aparición no han dejado de salir ningún año.
Los Bohemios
Año de fundación: 1958
Local: La Glorieta
Hasta 1974 estuvieron saliendo todas las vaquillas; dejaron de hacerlo de 1975 a 1981, y desde 1981 han continuado saliendo hasta la actualidad.
Los q Faltaban
Año de fundación:1963
Local: Calle Padre Tomás Lozano (detrás del Banco de España)
En 1963 un grupo de chabalines y amigos del colegio decidieron formar una peña vaquillera infantil bajo la supervisión de sus padres y ubicándose en un pequeño local de la calle San Francisco.
Oficialmente la peña se creó en 1967, cuando se crea en la ciudad la asociación turolense de peñas vaquilleras. En aquel entonces estaba constituida por 30 socios, pero poco a poco fue masificándose, hasta tal punto que en 1982 se vieron obligados a realizar una escisión y crear la peña de El Puchero.
El Ajo
Año de fundación: 1969
Local: Ronda de Ambeles
La fundaron un grupo de amigos entre 20 y 25 años que habían pertenecido a otras peñas como el Despiste, las Tres y la Kuadra. Empezaron con 30 socios y desapareció al año siguiente. En 1975 se refundó continuando hasta la actulidad.
El Chasco
Año de fundación: 1973
Local: Plaza Goya
Fue creada por un grupo de amigos de entre 16 y 20 años con una mentalidad diferente a la de la época. La fundación se forjó en el año 1973 en una reunión en el bar de la Ferrera.
La Unión
Año de fundación 1974
Local: Plaza Domingo Gascón
Fundada por un grupo de amigos provenientes de las peñas de Los Chachos y El Torico.
El Despadre
Año de fundación: 1976
Local: Plaza del Seminario
En 1976, seis componentes de la peña Los Chachos, casados y con hijos, decidieron formar una peña con unas connotaciones diferentes a las demás. Para formar parte de la peña era imprescindible estar casado. Durante los primeros años fueron unas cuarenta parejas las que formaron la peña, acompañados de sus hijos.
El Agüelo
Año de fundación: 1977
Local: Casino de la plaza de San Juan
Se fundó en la residencia de pensionistas de la Seguridad Social de la ciudad, con la ayuda de D. Antonio Aragón, director del centro, y la colaboración de la asistenta social Marisa Úbeda.
El Puchero
Año de fundación: 1983
Local: Plaza de Cristo Rey (las Monjas)
Terminada la Vaquilla de 1982, un grupo de amigos de la peña Los que Faltaban hicieron una escisión de la misma, debido a la gran masificación. Decidieron crear una nueva peña con un máximo de 100 socios y ponerle por nombre El Puchero.
El Despiste
Año de fundación: 1990
Local: Plaza Francés de Aranda (plaza del Obispado)
Se crea en 1990 por una escisión de la peña Los Chachos. El año anterior Los Chachos cerraban su inscripción con 800 socios, quedándose fuera antiguos socios por no haberse inscrito en el plazo previsto. El Despiste se compuso en un 70% por peñistas de Los Chachos y de otras peñas como Los que Faltaban, El Puchero, y La Unión.
Peña Botera
Año de fundación: 1992
Local: Ronda Dámaso Torán (mercado)
Fundada por un grupo de amigos. Esta peña ya existió en los años 50 y 60, estando ubicados en aquel entonces en la Plaza de Cristo Rey donde amenizaban sus bailes, comidas, meriendas y cenas.
El Disfrute
Año de fundación: 1992
Local: Ronda Dámaso Torán
El problema de la masificación de peñas a principios de los 90, mueve a un grupo de jóvenes, pertenecientes en su mayoría a la peña El Ajo, a crear en 1992 una nueva peña. La idea original era llamarla “Los Pericones”, sobrenombre que recibía el grupo de amigos, pero tras varias deliberaciones salió a relucir el nombre de El Disfrute, que es con el que se quedaron definitivamente.
El Campanico
Año de fundación: 1992
Local: Paseo del Óvalo (junto a La Escalinata)
Surge como iniciativa de un grupo de amigos de entre 30 y 35 años y como consecuencia de unas necesidades comunes en aquel momento, pues estaban casados y con hijos, y buscaban una nueva peña más tranquila para seguir disfrutando de la Vaquilla.
La decisión fue tomada en septiembre de 1991 y la peña se fundó por una escisión de la peña nodriza Los Chachos, de común acuerdo con la junta directiva.
Nos an soltao
Año de fundación: 1994
Local: Ronda Dámaso Torán
En 1994, ante la saturación de peñas como Los Marinos, Los Chachos y La Unión, se pensó en formar una nueva peña para la gente joven. En sus comienzos estuvieron ubicados en la Plaza de la Bombardera.

EL VAQUILLERO DEL AÑO

En 1990 Interpeñas instituyó el premio de “Vaquillero del Año” con el fin de reconocer la labor de aquellas personas o entidades que más se hubieran distinguido a favor de la fiesta de la Vaquilla del Ángel. Desde aquel entonces, éstas han sido las distinciones honoríficas de galardonados como vaquilleros del año:
1990   D. Luis Milla
1991   D. Antón García Abril y D. Antonio Ubé
1992   D. Nonito Vicente
1993   Peña los 13
1994   D. Carlos Sabino y Viaducto antiguo
1995   D. Emilio Helena
1996   D. Manuel Esparells Ferrer
1997   D. Mario Barjadí Cebrian
1998   Asociación Soga y Baga
1999   D. Marcelino Villa Plumed
2000   D. Manuel Gil Marconell
2001   D. Manuel Pizarro Moreno
2002   D. Joaquín Esteban “El Maravillas”
2003   D. Javier Capitán
2004   Dña. Natividad Bergés Martínez
2005   D. Manuel Marzo Marco “Cachito”
2006   D. Mariano Pérez Montón “El moro”
2007   D. Miguel Ángel Marco
2008 D. Miguel Ángel Artal Gómez
2009 D. Pedro Ferrer Esteban

EL MUSEO DE LA VAQUILLA

Está ubicado en uno de los extremos de la plaza de toros de Teruel. Abrió sus puertas en Julio de 2006 para mostrar y dar a conocer a los turolenses y visitantes un recorrido por nuestra tradición vinculada de forma muy directa a la figura del toro.
Por un lado, encontramos un espacio dedicado a elementos de la fiesta taurina en sí, como es la cartelería taurina, la cual recuerda importantes corridas de toros celebradas en la plaza de toros de Teruel, los matadores turolenses ilustres y la descripción del recinto taurino.
Por otro lado, podemos contemplar un espacio dedicado a la fiesta de la Vaquilla, donde se recogen de forma cronológica los carteles anunciadores de la fiesta, documentación bibliográfica y una minuciosa descripción de cada una de las partes que conforman los principales actos y tradiciones de la fiesta de la Vaquilla del Ángel.

LA ACTUAL PLAZA DE TOROS

Fue inaugurada en 1935, en las fiestas tradicionales de San Fernando.
El día 30 de mayo se lidió la corrida de inauguración, con toros de Maria Montalvo que lidiaron los diestros Villalta, Armillita y Domingo Ortega.
La plaza, de estilo arquitectónico neomudéjar, cuenta con todos los servicios necesarios y está ubicada al sur de la ciudad, en la parte del nuevo ensanche.
Aforo: 6.300 espectadores.
Categoría: 2ª.
Teléfono: 978 60 23 39
Propietario: Ayuntamiento de Teruel.
Anteriormente Teruel contaba con una plaza de toros en el extremo norte de la ciudad, en los llanos de San Cristóbal y sobre una loma desde la cual se domina toda la población. Fue construida a mediados del siglo pasado, terminándose las obras en el verano de 1850. Las primeras corridas se celebraron los días 8, 9 y 10 de septiembre de dicho año.
Posteriormente se realizaron obras de reconstrucción y ampliación, que se inauguraron en 1924. Era un polígono de 24 lados, con un diámetro del ruedo de 50 metros, y una capacidad para 9.000 espectadores, repartidos en 72 palcos, grada cubierta y tendido.
Entre sus dependencias se contaban: café, enfermería, guardanés y cuadra. Fue derruida por el Ayuntamiento el año 1933 y, con toda premura, comenzó la construcción de la nueva plaza.

LA GASTRONOMÍA VAQUILLERA

La gastronomía forma parte importante de la fiesta vaquillera. Las comidas y las cenas son el mejor punto de encuentro de las peñas que se reúnen en torno a paellas gigantes, pollos asados, grandes pucheros de caldo y demás manjares con los que los peñistas cogen fuerza para soportar la fiesta, ya sea sentado en plena calle o en algún restaurante de la ciudad.
Teruel es conocido por su buena gastronomía y alimentos de calidad que tampoco pueden faltar en nuestra fiesta, como por ejemplo: el queso, el chorizo, la paleta curada, la cecina, el lomo embuchado, la conserva en aceite, y, por supuesto, el Jamón de Teruel.
Pero, sin ninguna duda, el alimento más característico de la Vaquilla es el “regañao” de jamón o de sardina sobre una base de pan de caña. Todo ello regado con caldos de la tierra en bota, ponche y cerveza bien fresca para remojar los bailes con la charanga.
En la merienda del domingo de la Vaquilla en la plaza de toros, cada cuadrilla de amigos y cada peña da rienda suelta a su imaginación para llenar el estómago. No faltan: los regañaos, la tortilla de patata, la conserva, y por supuesto los bocadillos de jamón.
En la madrugada del lunes, durante el traslado de los toros, son típicas las judías pintas guisadas, las brevas, la cazalla, los revueltos y el anís para templar el cuerpo, sin olvidar rematar la faena con un buen chocolate caliente y churros para continuar la carrera.
Por último, en el descanso de los toros ensogados de la tarde del lunes, nadie se olvida de llevarse un regañao y sentarse en cualquier calle del centro de la ciudad para disfrutar de su sabor y de los últimos momentos de la fiesta que llega a su fin.

EL MONUMENTO A LA VAQUILLA

Es una obra escultórica del escultor turolense José Gonzalvo, inaugurada el 6 de julio de 1985. Simboliza la tradicional fiesta de la Vaquilla del Ángel cuyo origen se remonta al 31 de agosto de 1679.
La obra es una composición de hierro y chapa sodada. Está integrada por tres figuras protagonistas de la fiesta: el ángel, el toro y un vaquillero. El conjunto está coronando por una estrella como símbolo de la ciudad. La escultura se sostiene sobre un pedestal de piedra, en cuyos laterales figuran cuatro placas en forma de pergamino en las que se puede leer:
1- Este monumento simboliza la tradicional fiesta de la Vaquilla del Ángel de Teruel. Su origen data del día 31 de agosto de 1679.
2- El toro, la estrella, el ángel y el vaquillero, son símbolos de la fundación de la ciudad y de la Vaquilla del Ángel.
3- La Vaquilla del Ángel debe celebrarse el segundo domingo después de San Pedro y el más próximo a San Cristóbal.
4- Obra del escultor José Gonzalvo, inaugurada el día 6 de julio de 1985.
El monumento, en principio, se situó de forma provisional en el Paseo del Óvalo. Posteriormente se trasladó a su emplazamiento actual, a la izquierda y comienzo del antiguo viaducto en dirección a la zona del Ensanche.

ORÍGENES DE LA VAQUILLA DEL ÁNGEL           

La fiesta de los toros ha estado muy arraigada en Teruel desde los orígenes de esta ciudad. En el Libro Verde ya se relaciona a Teruel con el mito del toro. Varios son los testimonios sobre las fiestas de toros que dieron como resultado la Vaquilla del Ángel.
Según Jaime Caruana, el 18 de junio de 1397 el rey Martín I el Humano, con motivo de su visita a la ciudad de Teruel, fue agasajado  con bailes, música, vino y un par de toros bravos que se corrieron por las calles turolenses. Los albaranes de la compra de dichos toros, con fecha 11 de junio de1397, todavía se conservan en el Archivo Municipal. Tal hecho bien pudo ser un precedente histórico de la actual Vaquilla, pues los tres ingredientes básicos no han cambiado.
Ángel Novella Mateo aporta nuevas luces al tema cuando, según indagaciones propias, constata lo siguiente: “Notario, Bernat Plaza, 20 de abril de 1450 (dos días antes de San Jorge): Los regidores mandan pagar 10 sueldos jaqueses al mayordomo de la Compañía de Caballeros de San Jorge en ayuda del buey o novillo que desean correr en la plaza Mayor los de la compañía”
Todo parece indicar pues, que el origen de la Vaquilla se remonta a la Edad Media ya que todas las fiestas taurinas celebradas en Teruel durante los siglos XIII, XIV y XV ponen de manifiesto el gran arraigo de las mismas en esta ciudad desde los primeros siglos de su historia.
Ramón Navarro, en su libro “Cincuenta años fiel a una afición”, expone: La fiesta, tal como hoy la celebramos, bajo el amparo del Santo Ángel de la Guarda, arranca de finales del siglo XIV merced a una donación hecha por el venerable Francés de Aranda (1356-1441) con el fin de que la carne de los toros corridos fuera a remediar el hambre de los pobres, repartiéndola preferentemente en los hospitales y entre los presos de las cárceles”. Las reses bravas, costeadas con la donación del ya mencionado Francés de Aranda y procedentes de una ganadería cercana a la capital, eran transportadas atadas con fuertes maromas a fin de evitar que se desmandaran. En su traslado, la gente que se encontraba por las calles de los distintos lugares por donde pasaban, amparados en la seguridad de las maromas, encontraba un aliciente emocional provocando a los astados. Los que conducían los toros aflojaban la cuerda, para que pudieran avanzar y asustar a la gente.
En 1522, la festividad del Ángel Custodio, que se celebraba desde antaño el 2 de octubre, se trasladó al 6 de julio con el fin de dar realce a una fiesta que empezaba a tener mayor importancia. Los datos sobre este traslado de la fiesta se conservan en un misal gótico de la Diócesis de Zaragoza.
Según la tradición , la Vaquilla del Ángel debe celebrarse el segundo domingo después de San Pedro (29 de junio), o el más próximo a San Cristóbal (10 de julio), pues así queda reflejado el el Libro Verde: “El segundo domingo después del día de San Pedro es el Ángel Custodio, hace fiestas la ciudad y las vísperas se dice una Salve a las seis horas de la tarde. Con la música córrese un toro, el cual tienen obligación de dar los carniceros”.
Yagüe de Salas, en el siglo XVII, hizo referencias jocosas a los toros ensogados que se toreaban en Teruel y las grandes palizas que se les propinaban, motivo que ocasionó la suspensión de la fiesta en varias ocasiones. En cualquier caso, según las anotaciones de este notario, la fiesta de la vaquilla del siglo XVII era básicamente similar a la actual.
Los primeros documentos en los que se habla de “La Fiesta del Ángel Custodio”, ya como algo tradicional, datan de los albores del siglo XVII, cuando en un escrito religioso se da cuenta de los honorarios de la misa, lo que queda ratificado en el libro de actas del Ayuntamiento, que hace referencia a las fiestas de 1621. Otra fecha interesante de este mismo siglo es la del 31 de agosto de 1679, cuando la ciudad de Teruel celebró con un toro ensogado la fiesta del casamiento del monarca Carlos II con María Luisa de Orleáns.
Según Cosme Blasco, otra tradición que existió en Teruel era la siguiente: “ En el llano de San Cristóbal ( en la carretera de Alcañiz) existía una ermita dedicada al mencionado santo, donde acudían los turolenses en romería y se corría un toro embolado llamado “Toro de la Ciudad”.

En el siglo XVIII, una rica dama turolense, inspirada en la tradición de correr toros y celebrar las fiestas del Ángel custodio, tuvo a bien elegir la fiesta del Ángel para obsequiar todos los años a la ciudad con un par vaquillas o toros que eran corridos por la plazoleta de la Catedral, calles adyacentes y plaza del Mercado. Hasta 1880 dos fueron los toros que conformaban la corrida de la tarde del domingo y el lunes, siguiendo el ritual de que al menos uno de los dos toros había que llevarlo a dar lo que se llamaba la Vuelta del Ángel, la cual consistía en correr cada toro enmaromado saliendo del Mercado por la calle de los Amantes y pasando por la calle de la Constitución devolverlo al Mercado por la calle de la Pescadería. A esta fiesta se le adjudicó el nombre de La Vaca del Ángel. A partir de 1880, cuando esta dama ya no pudo costear el festejo el Ayuntamiento se hizo cargo del mismo. Junto a este festejo taurino, los otros actos festivos que se celebraron hasta 1880 fueron: la Salve de la víspera y la misa solemne del domingo.
A partir de 1880, para conseguir el dinero de los toros, se empezó a celebrar lo que se llamó La Corrida de la Vaquilla del Ángel, lo que hoy es la actual merienda del domingo en la plaza de toros. Se siguieron comprando dos toros, de lo cual se encargaba la Comisión de Carnes, que actuaba como gestora de la fiesta. Esta comisión, integrada por los carniceros, se ocupaba de la subasta de las pieles y carnes, y de llevar la cuerda de los toros ensogados. La corrida de la Vaquilla del Ángel se realizaba el domingo por la tarde y en ella participaban novilleros en la lidia de los toros, que una vez toreados eran devueltos al corral. Para recaudar dinero para este festejo se introdujo la subasta de los palcos y una entrada simbólica para el resto del público.
Hasta el año 1928 los toros ensogados eran trasladados por el puente de la Reina (primero uno y luego otro) desde la antigua plaza de toros (que se encontraba en el solar de la actual iglesia de San León Magno) hasta el corral de la Vaquilla o corral de Aguilar en la plaza del Seminario. Por la tarde se sacaban ensogados en la plaza del Mercado (Torico) y una vez devueltos al corral, se realizaba un descanso-merienda en la plaza del Seminario.
En 1908, el Ministro de la Gobernación, Juan de la Cierva, prohibió a la ciudad correr las vaquillas ensogadas por calles y plazas durante las fiestas del Ángel como consecuencia del maltrato que se propinaba a las reses. Algunos años más tarde la fiesta volvió a ser restaurada pero a principios de los años veinte de nuevo cayo en los excesos y a punto estuvo de ser abolida nuevamente. 
En 1927, el general Primo de Rivera dictó la orden de suprimir la fiesta. Aquel año sí que tuvo que intervenir la fuerza pública, pues los turolenses se resistían a acatar la orden. Tres fueron los años que Teruel se quedó sin las Vaquillas, hasta que por fin el ministro de la Gobernación Miguel Maura permitió reanudar las fiestas en el año 1931, que esta vez sí que fueron más respetadas por los turolenses. 
Durante la Guerra Civil la Vaquilla sufrió de nuevo un paréntesis. Finalizado el enfrentamiento volvió a resurgir la fiesta en el año 1941, pero esta vez con más fuerza e impulsada por unas peñas vaquilleras creadas para tal fin que son las que animaron calles y plazas. El número de toros fue aumentado a tres en 1945 y a cuatro en 1949, los mismos que se corren actualmente durante la tarde del lunes desede la Nevera hasta la plaza del Torico.
Entre los años 1940 y 1950 aparecieron las primeras peñas vaquilleras, que fueron las encargadas de tomar las riendas de la fiesta. A partir de estos años el  grupo de Soga y Baga va tomando fuerza, destacando  sogueros ilustres como Añoveros, Orencio, Murria, Pecaco y otros. El Ayuntamiento asignaba al personal de soga unos “emolumentos” de 5 pesetas y 1 kilo de carne de los toros. Posteriormente se aumentó a 50 pesetas más la carne de los toros; en la actualidad son 0,50 €. La Soga/Baga se va renovando y poco a poco van surgiendo nuevos sogueros hasta llegar a 1991, en que por iniciativa del Concejal de Festejos, Pedro José Serrano, se confeccionó el Reglamento Regulador de Soga y Baga de la Vaquilla del Ángel. Dicho regalmento consta de 8 capítulos con sus correspondientes 9 artículos y la cláusula final que dice:” La falta de respeto a las normas que se incluyen en el presente Reglamento, así como el no estar presentes en los actos propios a realizar por los miembros de la Soga y Baga, tendrá como consecuencia la baja automática y definitiva, lo que se comunicará por este Ayuntamiento a aquel o aquellos que las incumplieran”. El Reglamento mencionado fue aprobado por el Pleno del Ayuntamiento de Teruel en la sesión celebrada el día 25 de febrero de 1992.
Llegados al año 1965, se unen las Ferias y Fiestas de San Fernando con los festejos de julio. En 1967 se funda la Asociación Turolense de Peñas Vaquilleras, que sólo tuvo dos años de existencia, y se suman algunos actos para dar mayor realce a la fiesta: el Toque del Campanico (que ya existía antes), la suelta de toros y vaquillas en la plaza de toros...
En el año 1985 se inauguró el monumento a la Vaquilla del Ángel (obra del escultor turolense José Gonzalvo) y se recuperó el himno a la Vaquilla del Ángel con letra de Antonio Ube y música de Antón García Abril. Por estos años nació también la Asociación Cultural Interpeñas la cual ha trabajado incansablemente por la fiesta hasta el día de hoy, incorporándole diferentes actos culturales: la Vaquilla infantil del lunes por la mañana, el nombramiento del Vaquillero del año, la colocación del pañuelo vaquillero al torico en la tarde del sábado…
El Ángel y el Toro son los sómbolos de nuestra fiesta, las peñas el colorido y la animación, pero la última palabra la tiene siempre el corazón del vaquillero.

 

CARTELERÍA DE LA VAQUILLA DESDE 1940 a 1950

La cartelería de la fiesta de la Vaquilla del Ángel, de Teruel desde el año 1940 al 1950 es un fiel reflejo de lo que sucedía en todo el país. Tanto la posguerra como el régimen estaban presentes en todos los ámbitos, y, cómo no, en la publicidad.
Los tiempos difíciles tuvieron como consecuencia un empobrecimiento del mundo artístico, bien  porque muchos artistas pasaron al anonimato, bien porque tuvieron que exiliarse.
Un rápido recorrido por la cartelería de esta década basta para ver la evolución de nuestra sociedad en aquella época. Se vivieron cambios políticos y sociales que encontramos reflejados en la publicidad y por tanto en esta cartelería.
En sus primeros años, el franquismo y la propaganda política estaban muy presentes en la publicidad, un ejemplo de ello lo encontramos en el cartel anunciador de las fiestas de San Fernando de 1940.
Para ver la cartelería completa desde el año 1940 al año 2000, recomiendo visitar la web de la Asociación Cultural Interpeñas Teruel. Pulsa AQUÍ


                             
HIMNO A LA VAQUILLA

Se oye un campanico cerca
que repica alegremente,
es el campanico del Ángel
que está llamando a la gente.

La subasta ha comenzado,
Teruel empieza a vivir.
Y en la tarde del domingo,
nos vamos a divertir.

Es la Vaquilla del Ángel,
la fiesta más popular,
la que a los viejos y jóvenes
hace reír y llorar.

Es la Vaquilla en Teruel,
famosa y tradicional,
que invita a todo el mundo:
noble, bravía y leal.

Teruel, viva Teruel,
con la Vaquilla del Ángel,
el Torico de su plaza
y los famosos Amantes.

Teruel, viva Teruel,
con sus peñas taquilleras,
la música y las canciones.
Teruel, viva Teruel.

Taquillero, taquillero,
que desbordas alegría,
con la música y las peñas,
el día de la Vaquilla.

Repetición de las
estrofas 3,4,5 y 6

 

El contenido de esta página, dedicado a las Fiestas de La Vaquilla,
ha sido posible gracias a la cesión del texto y algunas imágenes por
LGL COMUNICACIÓN - TERUEL

 

 

ENLACES DE INTERÉS RELACIONADOS CON LA VAQUILLA DEL ÁNGEL

Asociación Cultural Interpeñas
Peña Los Que Faltaban
Peña Los Marinos
Peña El Trago
Peña Nos An Soltao
Peña El Ajo
Vamos de Fiesta
Fiestas del Angel
Peña Los Chachos Peña el Chasco
Peña el Disloque Peña la Unión
Peña La Botera    

 

 

LAS BODAS DE ISABEL DE SEGURA

Para informarse sobre estas fiestas pulse AQUÍ


LAS FIESTAS DEL JAMÓN

Se celebran en el mes de septiembre y giran en torno al producto más importante e internacional de Teruel, el jamón. Su objetivo principal es convertirse en un referente obligado de los productos con denominación de origen del sector alimentario así como alimentos de calidad.
Paralelamente, en el Palacio de Exposiciones y Congresos de la ciudad se celebra la Feria del Jamón de Teruel y alimentos de calidad.

 

 

 

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