De vuelta a la vida

Después de caer en el olvido, nuevamente vuelve a estar entre nosotros gracias a sus múltiples virtudes.

Desde muy lejos, el color rojizo de sus tierras y un paisaje de colores pastel dan cuenta de la cercanía que tenemos con uno de los lugares que cuenta con algunos de los pueblos más bonitos de España. Es una provincia ubicada en el sur de Aragón en España. El mudéjar, su arte, es único en el mundo, su jamón es tan famoso como su frío y sus historias, pueblos y paisajes son encantadores. Teruel, ha renacido y le entrega a españoles y al mundo su belleza, para el disfrute en un encuentro con las raíces culturales de esta singular región.

Esta provincia española, es un lugar que combina de manera increíble costumbres, arquitectura y religión. Su riqueza cultural es inmensa, allí confluyen musulmanes, cristianos y judíos. La legendarias torres de su capital llamada también Teruel, son de arquitectura árabe; pero al mismo tiempo esas torres contienen campanas cristianas, aunque parezca insólito, en esta provincia se puede apreciar este tipo de mezcla cultural, por quienes han vivido a lo largo de los años en ella, la conquista a los musulmanes por parte de los cristianos, y el interés por la seguridad, originó que muchas de las estructuras que antecedían a la conquista cristiana se mantuvieran.

camino de piedra

Una figura animal resalta, el toro y eso nos lleva a los tiempos en los que los iberos gobernaban estas tierras. Las ruinas que existen en Teruel permiten ver y dejar a la imaginación como vivían en tiempos antiguos. Los romanos, también dejaron algunos rastros aún visibles, como el puente de Luco de Jiloca.  Pero son los tiempos feudales los que han dejado más profunda huella, castillos que se yerguen en su geografía como el Castellote situado en la comarca turolense del Maestrazgo. Fue templario y más tarde destruido por la artillería del general Espartero.

Otro pueblo encantador es Hijar, de origen romano, es una villa y municipio de esta provincia. Un paseo por La Villa, Morisco y San Antón, le dejará conocer la variedad de culturas que hacen vida en la región, mostrándote cómo conviven en harmonía. Además podrás hacer senderismo al tiempo que conoces otras caras del pueblo como Los Barrancos, Loma del Regadío y ribera del Martín.

Valderobres,  convento, palacio, cuartel y cárcel, hoy  capital de la comarca de Matarraña, es otro de esos lugares maravillosos de Teruel. Un magnífico puente de piedra te da la bienvenida a un lugar que te remonta a los tiempos del Medioevo, con calles empedradas y angostas, además de lugares como el  Castillo del Arzobispo desde donde la panorámica para fotografía son algo de postal.

Qué pueblos tan hermosos, en cada uno hay cosas que te dejarán gratamente sorprendido. Mora de Rubielos, se encuentra entre vetustas murallas, fuentes y una vida sosegada. Ya sea que visite Santa Lucía, Los Macedicos, La Troya u otros barrios del casco central o el Ayuntamiento, el Castillo, la ex colegiata de Santa María o los Portales de las Monjas, podrá apreciar,   una rica gama de estilos que exhiben el arte románico antiguo y el gótico mediterráneo más actual. Su entorno natural también está lleno de lugares para el esparcimiento, tal es el caso de sitios como el Sabinar de La Torneda o los Pinares de Villarejo, por citar algunos.

teruel

Situado en el bajo Aragón, fue una magnífica fortaleza, convertida hoy en parador de turismo, Alcañiz, un lugar donde se come excelente, se produce un estupendo aceite y se consiguen hermosos sitios como la plaza, toda renacentista y la Colegiata, de torres coronadas con teja vidreada.

La gastronomía en todos estos pueblos es exquisita y una buena excusa para salir del viaje con unas calorías de más, seguro que valdrá por mucho la pena.

Ya la mina no es el carbón, ahora lo es el turismo, todo Teruel, se ha vuelto a levantar y gracias a eso podrás tener el gusto de encontrarte con parte del tesoro viviente de España.